En este blog hago comentarios sobre noticias, pequeñas historias, arquitectura, diseño, exposiciones, arte, música, películas, coches, libros, publicidad, idiomas, ciencia y religión... sin más pretensión.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

CUATRO MILLONES DE SOLEDADES... Aprender de la soledad

En el telediario ví esta noticia donde según un estudio de la Once y de AXA saca a la luz que 4 millones de españoles declaran que se sienten solos, este es el enlace a la noticia.

En la vida hay que aprender a vivir en soledad, aunque estemos rodeados de personas, tenemos que saber estar solos... tal vez desde niños, recuerdo en mi caso que pese a tener 3 hermanas mayores, ellas por diferencia de edad no jugaban conmigo, así que aprendí a jugar sola, a entretenerme sin más que los juguetes que tenía y mi imaginación... cuando me aburría mi madre me decía “hija entretente solita...” y así, sin más trauma... una pena ver que ahora los niños no tienen hueco para el aburrimiento, para la imaginación, todo se les da “machacado” y la vida gira alrededor de ellos siendo los reyes de la casa y sin darles herramientas para que sepan el valor de aburrirse a tiempo, pero en cambio se les dan tablets, móviles y así no hay manera... luego se llega a mayor y si no se llena el tiempo libre con mil actividades se sienten frustrados.

El caso es que muchas personas les resulta muy mal estar solos, no tener siempre cerca a la familia, a los amigos a personas en definitiva, tal vez no saben llenar el vacío con iniciativas para rellenar ese tiempo en el que se sienten solos, como aprender algo nuevo, hacer alguna actividad, tener hobbies, leer o sencillamente proponerse pasear todos los días y aprovechar esos momentos para encontrarnos con nosotros mismos.

Una pena ver que la gente no se despega de los móviles ni para esperar 5 minutos el autobús, no aprenden a no estar “en algo” y dejarse llevar por sus pensamientos aunque sea un ratito...

Otra cosa es llegar a la vejez y pensar cómo será nuestra vida, pues, cuando estamos bien de salud y de cabeza tendremos que organizarnos y tomar decisiones sin que pongamos en esa “decisión” a terceras personas, hay que ser generoso y no forzar las cosas, hay gente que está todo el día pensando en “¿quién me va a cuidar?”.

En fin, el tema de para mucho, tal vez las grandes ciudades sean foco de soledad por cómo se vive en ellas y los pueblos sean más agradables, sea como sea y vivamos donde vivamos, hay que valorar la soledad como tal, como un estado que vamos a tener que afrontar en nuestra vida, porque aunque nos rodee la gente, siempre tendremos que encarnos con ella.

Para acompañar el comentario, este cuadro del pintor danés Carl Vilhelm Holsoe titulado Interior.


Y algo de música, esta vez un tema de la banda sonora de la película Rojo de Kieślowski que entre otras cosas toca el tema de la soledad, este es el enlace.

Y con este comentario me despido hasta mañana... y ya sabéis que nunca estamos solos, Dios está siempre al ladito...

EN MISA DEL 29 DE SEPTIEMBRE... Los ángeles no tienen alas

Un poco de lluvia no viene mal, las temperaturas no son muy bajas, así que todo estupendo.

La homilia del cura “tercero” no se basó en la lectura del día, que era esta, con bastane enjundia...

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,51-56):

Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén.
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: «Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?»
Él se volvió y les regañó y dijo: «No sabéis de qué espíritu sois. Porque el Hijo del Hombre no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos.»
Y se marcharon a otra aldea.

El cura nos dijo que se celebraba el día de los 3 arcángeles que son Miguel, Gabriel y Rafael. Nos explicó que estos arcángeles son unos ángeles superiores porque entre los ángeles hay categorías y este día se celebra el día de los 3 arcángeles pero que al menos hay 7.

Dijo también que en el A.T. en las iglesias coptas se dan los nombres a esos 7 pero en la iglesia católica solo se nombran a estos 3 (he buscado y los 7 eran estos Gabriel, Rafael, Miguel, Uriel, Raguel, Remiel y Sariel).

El cura nos explicó la etimología de cada nombre de arcángel y empezó por Miguel, cuyo nombre hebreo está formado por tres palabras mi-ka-el que significa algo así como ¿quien cómo Dios? Este arcángel está considerado como el que lucha contra el demonio en el apocalipsis y ofreció su vida luchando para defender a Dios, es el patrón de los ejércitos.


Prosiguió con Gabriel, nombre hebreo que significa la fuerza del poder de Dios, este arcángel es el que se aparece a la Virgen para anunciarle que va a ser madre y también se le aparece a Zacarías para decirle que será padre pese a su avanzada edad, al final será padre de Juan el Evangelista, también en el A.T anuncia a Daniel la venida del mesías, Gabriel es el mensajero de Dios y para ser mensajero como Gabriel hay que escuchar bien para poder transmitir el mensaje, es el patrón de los embajadores, mensajeros e ingenieros en telecomunicaciones.


Acabó con Rafael, también de origen hebreo que significa medicina de Dios, este arcángel aparece en el A.T cuando dice a Tobías como curar los males de un demonio, es el patrón de los ciegos, mésicos, novios y esposos, Rafael estuvo pendiente de Tobías ayudándole y solo al final reveló quién era.


El cura nos invitó a ser defensor de la fe como Miguel, transmisores de la misma como Gabriel y curar y estar pendientes de los demás como Rafael.

Como conclusión el cura dijo que los arcángeles son espíritus invisibles y a veces cuando se aparecen como forma de seres alados porque significa rapidez, protección, pero no pensemos que tienen alas porque no las tienen y puso el ejemplo de Rafael que se apareció como una persona normal, así que no tienen alas.

Si queréis saber algo más, os dejo enlace a una brevísima reseña de estos 3 arcángeles de Diócesis TV.

Es lo que pasa con hacer que todo tenga una representación, tipo tallas, estatuas... al final lo que cuenta es tener Fe y no venerar imágenes.... esto lo pongo de “mi cosecha”.

martes, 29 de septiembre de 2015

UNA CHICA LLAMADA ELASTIKA...

Una pequeña historia de como Elastika sale recorrer mundo... Un mundo de materiales de oficia donde las gomas, las chinchetas, pizarra de corcho, clips y demás elementos ayudan a Elastika en su “paseo”.


Os dejo esta animación stop-motion de menos de cuatro minutos de duración para que veamos las cosas cotidianas con un poquitín de humor, además de practicar inglés que siempre viene bien, jejeje, este es el enlace.

Es una obra de Guillaume Blanchet un francés que vive en Canadá y con su trabajo me despido hasta mañana... Un abrazo para todos!!

LA BASTARDA ESPAÑOLA... y otras caligrafías en la exposición gratuita ”caligrafía hoy, del trazo al concepto”

Si os pasáis por Madrid y si os gusta las caligrafrías y la historia de la escritura, tenéis entonces una cita con esta exposición que se puede ver hasta el 10 de enero de 2016 en la Biblioteca Nacional de España, que ya de por sí merece una visita, es un edificio precioso, a la vista está.


En la exposición se puede ver como se ha desenvuelto el arte de la escritura en España, desde que en 1548 se editó el primer manual del llamado “arte sutilísimo” que es el hecho de escribir a mano, en estos tiempos ya se está perdiendo el escribir, el tomarte tu tiempo y plasmar en papel nuestra escritura, pero, los tiempos son los que son y se imponen los ordenadores, tablets y móviles.

Sobre la caligrafía en España, comentar que en el siglo XVIII se instauró en España la bastarda española pero fue perdiendo peso en decrimento de la cursiva inglesa que se acabó imponiendo.

Os dejo algunas muestras y os invito a escuchar un poquitín de barroco español del siglo XVIII, una música de guitarra que nos lleva a otros tiempos, os dejo enlace a una foliada de la suite española del compositor Gaspar Sanz.


Ahora, la caligrafía se usa mucho como componente artístico, como idea identitaria de marcas comerciales, y eso también tiene su hueco en la exposición.


Me temo que en los colegios se da poca importancia a escribir bien, ya no digamos sin faltas de ortografía, que sería lo plausible, lo que me parece triste es que los niños salgan de la educación básica con una letra horrible y con poca maña, es el precio a pagar por las tecnologías, pero se debería fomentar los dictados de antaño, donde aprendíamos a tener buena letra, a retener y a no tener faltas de ortografía, pero esa ya es otra batalla...

Viendo las preciosas caligrafías he recordado a mi padre, Manolo Q.E.P.D que tenía una letra preciosa y que por desgracia no "heredé".

Recuerdo también los cuadernos Rubio ¿os acordáis?, os hablé de ellos aquí.

Para más información sobre la exposición, este es el enlace de la BNE.

lunes, 28 de septiembre de 2015

DORMIR... o sí dormir... la camita Lit Clos de los hermanos Bouroullec y el Lullaby de Brahms para acompañar.

A todos los que padecéis de un foco de ruido cerca y más si el ruido es nocturno, seguro que me podréis entender... ¡qué importante es el silencio!, pero el silencio está poco valorado en esta sociedad, todo vale y el que padece el ruido pues que se aguante o que se vaya...

Hay noches que llevo mejor y otras como la de la pasada madrugada que prefiero no recordar, creo que prefiero no recordarlo porque se me están muriendo las neuronas de puro agotamiento... jejeje, y prefiero reservar neuronas para que me ayuden a recordar cosas bonitas, jejeje.

Sé que hay personas más sensibles al ruido, pero un ruido de motor de equipos de un área comercial es el típico ruido que no cesa, vamos que es rumor con fases de “in crescendo” que es lo que te acaba por desvelar, hay días muy malos vaya.

De momento, tengo esperanzas y anhelos de dormir una noche del tirón como siempre lo había hecho hasta que me mudé a este pueblo, ojalá pueda volver a conseguirlo, mientras, me anima ver esta camita diseñada por los hermanos Bouroullec, era un prototipo llamado Lit Closs 2000, se inspiraron en las camitas/armaritos para niños y demás miembros de la familia que se usaban en la Bretaña del siglo XVII y que se llamaban Lit Clos.

Antes os invito a escuchar la pieza por todos conocida Lullaby (canción de cuna, arrullo) de Brahms que te acuna con sus acordes, este es el enlace.

Lit clos orginal (con caída, trompazo...)


Y aquí disfrutando del desayuno bien descansadita y feliz...


Y el diseño de los Bouroullec que fue un prototipo, pero que tenía su “aquél”.

Fuente: www.bouroullec.com

Así, en una de esas camitas me gustaría dormir sin motores lejanos, sin más acompañamiento que el sueño y el descanso... zzzzzzzzzz.

Y con este comentario me despido hasta mañana... una abrazo para todos.

LA CAPILLA LINTERNA DE LUZ... Un diseño de A21 y una pieza de Liszt para acompañar

Nada más bonito que acudir a un lugar que te inspire paz y alegría, si ese lugar es una capilla pues mejor que mejor, estos lugares deberían irradiar luz y hacerte sentir en paz, por eso de cuando en cuando comento alguna obra arquitectónica de esta índole, aunque por desgracia no pueda verlas in situ, en este caso habría que ir hasta Vietnan a la localidad de Ho Chi Minh.

Es un diseño muy simple, que tiene por finalidad el uso de capilla pero está abierto a otros usos siempre desde el respeto al lugar, el caso es que hay que aprovechar bien las infrasctuturas y no cerrarlas a cal y canto además de usarse también para paliar la crisis de raíces de los habitantes de esa ciudad ya que en los alrededores se carece de centros comunales; por lo tanto, la Capilla está diseñada para ser el lugar para la gente, especialmente para los jóvenes, allí pueden participar en la capilla pero también se dan conferencias, exposiciones y se puede tomar la merienda acompañada de un cafecito, tiene además en la estructura de su techo la forma de un árbol, para que simbolice el acogimiento de todos.

Os dejo las imágenes y para acompañar una pieza preciosa de Liszt, se trata de La bendición de Dios en la soledad, una música muy evocadora, este es el enlace.

Fuente: www.a21studio.com.vn

El estudio de arquitectura tenía un presupuesto muy ajustado y por eso han aportado su mejor hacer para dar el máximo partido a los materiales, así que decidieron dar uso a varias capas de tela de colores muy vivos que se usan para cubrir las ventanas y aportar calidez al lugar, usaron para hacer la estructura, acero blanco básico y para ahorrar más decidieron dar nuevo uso a un 20% de chatarra de los edificios que estaban anteriormente en el solar implementándolos en la estructura metálica del nuevo edificio y el piso de madera. Todo ello dió sus frutos dado que obtuvo el premio de la World Architecture Festival de 2014

El diseño se basó en las estructuras locales llamadas “Dinh” y que no es otra cosa que un pabellón para la relajación, donde la gente celebra la vida con color y con música.

No está mal como planteamiento para acercar a las personas en la Fe en un lugar tan bonito.

domingo, 27 de septiembre de 2015

LOS COLLAGES DE JULIO FALAGAN... Y un tema de Fangoria para acompañar

Tengo que reconocer que me encantan los collages, me parece una técnica donde hay que pensar bien que mezclar con que y darle un toque de humor o bien algo que te haga pensar de una manera divertida pero con un poso de reflexión.

Como hace tiempo que no dejo nada relativo a collages, me he acordado del artista vallisoletano Julio Falagan y sus piezas tan originales, el propio autor define su obra de esta manera: Mi trabajo gira entorno al cuestionamiento del poder y lo establecido mediante el uso del humor y la ironía.

Aquí os dejo una pequeña muestra, donde se unen cuadros, pequeños muñecos, fotos... todo un collage propiamente dicho, jejeje.

Pero antes algo de música, esta vez he pensado en algo de Fangoria, el tema No sé qué me das... este es el enlace, pienso que le va bien, jejeje.

Controlatron


Ira de solteros


Dinero


Las minorías siempre pierden


No podía durar eternamente


Acabemos con los humanos


Finis libertis mundis


El testeador del nuevo mundo


Animales venenosos


Más en www.juliofalagan.com

Me gusta mucho poder ver los lugares donde se crea... así que aquí os dejo el estudio donde Julio crea sus obras, lleno de piezas, recortes y mil y una cosas seguro que bien inspiradoras, ya me gustaría dejarme caer por allí con permiso de Julio y ver tantas y tantas cosillas...


Fuente: www.abc.es

Y con este comentario me despido hasta mañana, feliz inicio de semana a todos!

EN LA MISA DEL 25 DE SEPTIEMBRE... El médico divino

Mañana luminosa y con buen tiempo, un final de septiembre tranquilo climalotoficamente hablando, pena que vaya a durar mucho.

La homilía del cura “no titular” se basó en esta lectura:

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,18-22):

Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?»
Ellos contestaron: «Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.»
Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Pedro tomó la palabra y dijo: «El Mesías de Dios.»
Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie.
Y añadió: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día.»

El cura empezó diciendo que Jesús solía retirarse para orar y un día en presencia de sus discípulos se hacen estos las preguntas de la lectura, así que el cura hiló la cosa y dijo que cuando venimos a misa o cuando en nuestras casas rezamos delante de una talla de la Virgen lo que estamos haciendo es rezar ante el mesías misericordioso (bueno, todo aquel que tenga la necesidad de tener que tener una talla para poder rezar, cosa que no es imprescindible, pero comprendo que haya gente que venere imágenes...) y prosiguió diciendo que Jesús interroga a sus discípulos si entendían quién era Él y esto se puede trasladar a hoy día, dado que también tenemos dudas de quién es dado que muchos piensan que no nos escucha, que nos abandona y estas dudas son falta de Fe (y tener que depender de una talla para rezar ¿es falta de Fe...? pregunto desde mi ignorancia) y para ello hay que encontrar a Dios en nosotros, y lo haremos en la oración ya que descubriremos la verdadera identidad de Jesús saber sacrificarse por los demás y pensar que la muerte no es el final. El Señor es el médico divino que ha venido a salvarnos si nos mantenemos firmes en la Fe.

Terminó pidiendo el cura por que salga todo bien en las elecciones de Cataluña (no sé qué entiende el cura por salir bien... creo que no deberían meterse en política, las elecciones de Cataluña no son plebiscitarias aunque lo parezca...) y también por el cumpleaños de alguien de los que estaban presentes (ya saben, los curas y su cohorte de gente).

Y para acompañar os dejo una bonita fotografía tomada en 1964 por Richard Peter y capta a una pareja viendo la Madonna Sixtina de Rafael.


El arte sacro, arte precioso, pero la verdadera Fe no se cimienta en tallas, imágenes ni similares, la Fe es amor incondicional y aceptar la vida con todo lo que tiene, aceptar todo con amor ese amor que nos hace resplandecer porque nada tememos y todo puede ser posible.

viernes, 25 de septiembre de 2015

EL CAMINO HACIA LA CULTURA... Un libro que ayuda a agrandar tu cultura general, una obra de César Vidal

Hoy en día eso de “tener cultura general” no está muy generalizado y casí diría que hasta mal visto, solo hace falta ver la televisión, la radio, cómo escribe la gente, cómo se expresa... una pena la manera en que todo vale y qué poco se fomenta el saber un poco de todo, el tener nociones de historia, de arte, de música, de cine, de literatura... hay tantas cosas interesantes y que poco calan en las personas, tal vez falle el método de enseñanza basado en la memorización, el que se lea poco, el que no se haga al niño párticipe de su propio aprendizaje.

El problema es que al que sabe, al que se expresa correctamente, al que tiene nociones de muchas cosas, a esa persona se la menosprecia o es objeto de mofa diciendo “uy fulanito, cuánto sabe”..., de manera muy jocosa, en fin, la ignoracia es grande y hay gente que se jacta de ser un inculto, así a bote pronto.

Muchas veces pasa que en reuniones uno se calla ante cosas que se dicen mal o no aporta algo que enriqueciera la conversación por el mero hecho de que acaban con la coletilla del anteriormente expresado “fulanito, cuánto sabe...” y se opta por el silencio y el pensar que es una pena que no se busque más el conocer las cosas sin ser una “ratilla de biblioteca” sino por el mero hecho de saber, el saber que te abre la mente y te hace ser un persona con herramientas en la vida.

Por eso, siempre es bueno leer libros que te hagan agrandar conocimientos, y fijar los básicos, los que cada uno, después del paso por el colegio, instituto e universidad (no necesaria esta última) debiéramos conocer, pero uno sale de estos centros con poco.

Hago un aparte en el campo universitario, mi paso por la universidad fue como el que va a un lugar a tomar apuntes, en plan escriba, horas de copiar y copiar y de memorizar lo copiado, nada más, así que no aprendí nada dado que al ser una carrera muy centrada en leyes y normativas que ni siquiera eran explicadas de manera que te incitaran a elevar conocimientos de otros campos, lo dicho, como si hubiese pasado por una copistería.

Tal vez se junte que en los años de estudiante nos obligaran a leer libros que no nos hayan gustado y que estaban mal escogidos por edad o temática y eso hizo que muchos descarten la lectura, el método de enseñanza basado en la memorización, o también que en la televisión no haya programas de cultura más generalizados en horarios de máxima audiencia (pienso que ahí jugaría un papel clave la televisión pública).

Lo fundamental es ser curioso y no conformarse, saber escuchar al que sabe y tener inquietudes, eso es lo que deberíamos cultivar día a día.

Y ahora, sin cansaros más, el objeto del comentario que no era otro que el libro de César Vidal, un ejemplar voluminoso que tomé prestado de la biblioteca, se lee bien, es ameno y condensa lo imprescindible a nivel de cultura general.


Os dejo abajo el extracto a la introducción del libro, no tiene desperdicio y nos cuenta “cómo está el patio” en cuanto a cultura general.

Antes me despido hasta el domingo, que paséis un estupendo fin de semana.

Los tres últimos años en que seguí manteniendo una relación con la enseñanza universitaria, la ejercí en cursos de posgrado. Por lo que se refiere a la calidad de los alumnos, se puede afirmar sin ningún género de dudas que podía considerarme un privilegiado. Las clases nunca superaban el medio centenar y estaban formadas por licenciados, doctorandos o doctores seleccionados entre los primeros de cada promoción. En la primera fila podían sentarse el número uno de la universidad A, el tres de la B y el dos de la C. Eran la flor y nata, sin duda, pero una flor y nata que, reconozcámoslo sin tapujos, sabía muy poco.

Asombrado por la carencia escandalosa de conocimientos de mis alumnos, decidí comenzar cada clase con un sencillo test de diez preguntas sobre un tema determinado que debían resolver en cinco minutos. Un día tenían, por ejemplo, que identificar a los autores de diez novelas del siglo XX; otro día, situar en su país (...) diez ciudades; otro, señalar la ocupación de diez personajes de especial relevancia en la historia de los últimos cien años.

Los resultados fueron reveladores… y desoladores. El día de las novelas, por ejemplo, sólo dos de mis cincuenta alumnos llegaron a acertar cinco. Por cierto, ninguno de ellos era español, sino que se trataba de un venezolano y de una búlgara. Y para que nadie piense mal, deseo aclarar que las novelas eran de conocimiento elemental, como El doctor Zhivago o La montaña mágica. Claro que hubo días peores, como aquél en que, enfrentados con diez figuras del siglo XX, mis alumnos se vieron sumidos en un piélago de confusión. Por ejemplo, más de una treintena no logró identificar a Oppenheimer, una docena lo convirtió en músico –digo yo que por el apellido–, uno lo clasificó como físico y, finalmente, otro afirmó, dubitativo: "Creo que tiene algo que ver con la bomba atómica".

A decir verdad, el test en el que obtuvieron un mejor resultado fue el de las ciudades, ya que una decena larga de entre el medio centenar de alumnos consiguió identificar la mitad. Recuerdo este test casi con ternura porque a la hora de ubicar geográficamente Cantón, una de las ciudades más importantes de China, sólo dos alumnos lo consiguieron, pero cerca de una docena la situó en Suiza...

Sus conocimientos en otras áreas no eran mejores, por supuesto. Me acuerdo de un día en que pregunté quiénes habían visto la película El tercer hombre. Cinco o seis manos se alzaron de entre el medio centenar. Sorprendido de aquella falta de cultura cinematográfica, seguí preguntando por La diligencia, por Ciudadano Kane, y por La Palabra. Ni una sola vez conseguí llegar al menos a una decena. Pensé entonces que quizá me estaba desplazando a un pasado casi inasequible para aquellos expedientes universitarios de primera clase y pregunté por El Padrino. Para mi sorpresa, una docena larga levantó la mano. Mi gozo no tardó en acabar en un pozo al enterarme de que esa misma semana El Mundo había regalado el vídeo de la película.

Claro que todo aquello era cosa de nada si describo los rostros de la mayoría de mis alumnos en medio de una audición musical. No es que no conocieran a Mahler o Stravinsky –que los desconocían por completo–, es que escuchar una cantata de Bach les cambiaba la expresión facial como si hubieran consumido alguna sustancia extraña. Sólo sonreían y parecían distendidos cuando llegaban hasta sus oídos los acordes de alguna pieza musical que, sí, debo decirlo, correspondía a algún anuncio del momento .

Y lo peor no es que mis alumnos –insisto, la flor y nata de la universidad española– no supieran casi nada. Lo peor es que, además, todos estaban infectados hasta la médula con esa monstruosidad cultural y ética que es el pensamiento políticamente correcto. Enfrentados con un relato de Kipling, en su mayoría eran incapaces de percibir la belleza o la emoción, y se limitaban a decir que aquello era una muestra de cómo empezó el Tercer Mundo y la opresión de las naciones pobres por el imperialismo occidental; cuando leían a Kafka, generalmente no entendían nada y se dedicaban a lanzar dicterios contra la sociedad de consumo, y no eran pocos los que ni siquiera recordaban haber escuchado hablar de Unamuno.

Para remate, muchos ni siquiera eran avispados a la hora de copiar. Entraban a saco en internet, calcaban lo aparecido en la primera página con la que daban y redactaban –es un decir– trabajos muy similares entre sí que yo suspendía con verdadera satisfacción.

Debo decir que no pocos de ellos eran gente valiosa, y con el paso de los meses fueron leyendo algo de lo que tenían que haber leído incluso en el bachillerato, viendo algo de lo que tenían que haber contemplado años atrás y escuchando una mínima parte de lo que tenían que haber escuchado. A fin de cuentas, a ellos no podía culpárseles del pésimo resultado de un desastroso sistema educativo, y menos aún de haber padecido profesores que, en lugar de enseñarles, les habían hecho perder el tiempo refiriéndoles los peligros del calentamiento global o las bondades del sistema de cuotas.

La necesidad innegable de enmendar tan vergonzoso estado de cosas es la primera razón por la que he escrito este libro. La segunda es que, a pesar de la existencia de un proyecto sociopolítico encaminado a convertir en auténticos asnos sin capacidad de pensar y sin capacidad de crítica al conjunto de la población, buena parte de esa población se resiste a su transformación en votantes amorfos y manipulables. Prácticamente no pasa día sin que reciba correos electrónicos, cartas o incluso llamadas telefónicas en que se me pide una lista de las novelas indispensables, de los libros de pensamiento obligados o de los clásicos del cine irrenunciables. De todo ello, y de mucho más, hablo en las páginas siguientes.

Lo que hay que leer. Esta primera parte del libro –la más extensa con diferencia– no es una historia de la literatura, pero sí he recogido todas sus corrientes esenciales. También he querido dedicar un espacio muy especial a aquellos escritos, no siempre obras literarias, que han tenido una especial repercusión en la historia de la Humanidad. La Torah y El príncipe, la Suma teológica y los Evangelios, El origen de las especies y el Corán pueden no tener la altura literaria que hallamos en Cervantes, Shakespeare o Dante, pero su peso en las vidas de millones de seres humanos ha sido mucho mayor; de ahí que los apartados dedicados a ellos constituyan incluso pequeños ensayos. Quien lea esta sección no sólo contará con una visión panorámica de los verdaderos clásicos, sino que, además, tendrá a su alcance leer lo verdaderamente importante.

Lo que hay que contemplar. Como ya ha quedado en relación con el legado escrito, esta sección no es una historia del arte, pero sí proporciona una visión a vuelo de pájaro de la misma y, sobre todo, permite acercarse a las artes plásticas para profundizar cada vez más en ese terreno.

Lo que hay que escuchar. Lo reitero. Este apartado no es una historia de la música, pero sí una enumeración sucinta de sus grandes corrientes, tanto en el terreno de la música clásica como de la popular. Confieso que no soy muy optimista respecto a la manera en que las generaciones futuras juzgarán nuestra música popular. Abrigo serias dudas, por ejemplo, de que sean muchos los que recuerden a los Beatles después del año 2050, con que a saber qué será de otros… En cualquier caso, en nuestra limitada perspectiva, se encuentran todavía ahí y deben ser conocidos.

Lo que hay que ver. (...) el libro concluye con una sección sobre el teatro y el cine. Este último en concreto es el arte –si se nos permite llamarlo así– que ha mostrado una mayor pujanza durante el siglo XX.

Y ahora, antes de pasar al siguiente apartado, una advertencia. La presente obra permite ayudar a una visión global e intertemporal de la cultura. Enfrentado con ella, el lector va a descubrir, por ejemplo, que la música clásica, salvo honrosas excepciones, se extingue a inicios del siglo XX; que las artes plásticas entran en un proceso de agonía sobrecogedor y que ese agotamiento cultural también llega a la literatura, aunque tarde algo más.

El pasado siglo XX –el de los socialismos y los nacionalismos– será contemplado por las generaciones futuras con verdadero espanto en buena parte de sus manifestaciones culturales, y será así porque podrá compararlo con distancia con otros que le precedieron y descubrirá que, a pesar de existir un Estado cada vez más interventor, poderoso y subvencionador, no logró crear ningún Mozart ni ningún Beethoven, ningún Cervantes ni ningún Shakespeare, ningún Miguel Ángel ni ningún Fidias. Por algo será, digo yo.

Este libro tiene una finalidad eminentemente práctica. Pretende proporcionar a los lectores un instrumento sencillo para que se adentren por la senda de la cultura y acaben alcanzándola. Para ello hay que dar unos pasos mínimos.

(Extracto obtenido en www.libertaddigital.com)